Intolerancia a la lactosa. Causas, tipos, diagnóstico y tratamiento (dieta sin lactosa).


intolerancia lactosa

La intolerancia a la lactosa es una afección de la mucosa intestinal con imposibilidad para digerir la lactosa (principal azúcar de la leche). Y es debido a una deficiencia de la enzima lactasa. Esta enzima es la responsable de la ruptura de la lactosa en dos monosacáridos: glucosa y galactosa.

¿Que es la lactosa?

La mayoría de la población adulta tiene déficit de lactasa, excepto la población del norte y centro de Europa.

Esta intolerancia afecta en menor medida aquellos pueblos con hábito de tomar leche de origen animal,

CAUSAS DE LA INTOLERANCIA A LA LACTOSA.

La lactosa es un azúcar que está presente en todas las leches de los mamíferos: vaca, cabra, oveja y en la humana y que también puede encontrarse en muchos alimentos preparados.

La falta de esta enzima, conlleva que la lactosa se comporte como un azúcar de absorción lenta o nula, siendo fermentada por los coliformes de la flora intestinal produciendo gas metano e hidrógeno, agua y ácidos grasos de cadena corta.
Existen dos tipos de intolerancia a la lactosa: intolerancia primaria e intolerancia secundaria.

TIPOS DE INTOLERANCIA A LA LACTOSA.

Intolerancia primaria o genética (minoritaria y progresiva permanente),

Se produce una pérdida progresiva de la producción de lactasa, y por tanto una pérdida gradual de la capacidad de digerir la leche. Tiene causa genética y la persona va notando cómo la ingesta de leche le causa cada vez más síntomas.
Ésta intolerancia puede aparecer en algunos adultos de modo espontáneo, sin ninguna enfermedad previa, debiendo eliminarse la ingestión de alimentos que contengan lactosa de manera definitiva.

Intolerancia secundaria (mayoritaria y transitoria recuperable).

La disminución de la producción de lactasa está provocada por un daño intestinal temporal como una intervención quirúrgica o una infección gastrointestinal. Normalmente desaparece en 2 a 4 semanas.

En lactantes y niños pequeños aparece tras alguna infección intestinal por virus o bacterias, desapareciendo al hacer dieta sin lactosa en un plazo de unos 20 días, recuperándose por completo y tolerando la lactosa posteriormente.

Existen unos síntomas comunes para detectar si una persona es intolerante a la lactosa.

SÍNTOMAS DE LA INTOLERANCIA A LACTOSA.

Se trata de dolor abdominal, pesadez de estómago, nauseas, diarreas ácidas, heces flotantes, defecación explosiva, distensión del abdomen y flatulencia.

Estos síntomas comienzan, aproximadamente, entre 30 minutos y 2 horas después del consumo de alimentos o bebidas que contienen lactosa.

La sensibilidad a la lactosa puede variar ampliamente de unas personas a otras. Pueden notar sus efectos de forma inmediata tras consumir pequeñas cantidades de lactosa, o bien, si la persona posee un umbral de sensibilidad más alto, será más difícil observar su relación causa-efecto.

Es importante detectar y tratar la intolerancia rápidamente porque la lactasa es una de las enzimas intestinales más delicadas y vulnerables.

DIAGNÓSTICO.

Si seguimos tomando lactosa, se agrandará la lesión en la mucosa intestinal y se producirá un círculo vicioso: lesión de la mucosa/malabsorción de lactosa que será cada vez más difícil de solucionar.
Una vez que se han detectado los síntomas comunes, existen algunas pruebas de laboratorio que ayudan al médico a confirmar el diagnóstico.

– Test de intolerancia a la lactosa: la más utilizada. Al paciente se le toma muestra de sangre, se le suministra 100g de lactosa y se le toman muestras de sangre a los 30, 60 y 120 minutos. Normalmente debe aparecer un aumento de 2mg/dl de glucosa en sangre a las dos horas de la ingesta.

– Test de hidrógeno en el aliento: al paciente se le suministra una solución acuosa con lactosa y a intervalos posteriores de tiempo se le hace soplar en unas bolsas herméticas que se recogen como muestras. Cuando los azúcares no digeridos son transportados al intestino grueso, las bacterias presentes allí lo utilizan como alimento y crean hidrógeno como producto de desecho. El hidrógeno es absorbido por el caudal de sangre y expedido en la respiración. El hidrógeno detectado en la respiración indica que el azúcar ha entrado en el intestino grueso no habiendo sido bien absorbido en el intestino delgado. Se debe constatar un aumento del hidrógeno en la respiración tras la ingesta de lactosa.

– Biopsia del intestino delgado: las muestras de una biopsia pueden obtenerse del intestino delgado por esofagogastroduodenoscopia u otra endoscopia del tracto gastrointestinal superior. Se introduce un tubo flexible de fibra óptica (endoscopio) a través de la boca o nariz hacia el tracto gastrointestinal superior. Las muestras de tejido obtenidas son enviadas al laboratorio para ser examinadas. Se constata la presencia o no de lactasa en la mucosa intestinal.

El padecer colon irritable está íntimamente relacionado con tener intolerancia a la lactosa. El colon irritable es una afección intestinal que no siempre provoca que el paciente sea intolerante a la lactosa, pero es común que se sufra por estar alterada la mucosa intestinal.
Cuando un médico digestivo, diagnostica que se padece de intolerancia a la lactosa, lo mejor es evitar la ingestión de éste azúcar.

TRATAMIENTO.

El tratamiento es reducir o suprimir la lactosa de la dieta dependiendo el grado de intolerancia que presentemos.

El tratamiento que se debe seguir tiene que garantizar la sustitución del déficit nutricional por la falta de ingesta de leche. Uno de los más importantes es la falta de calcio, sobre todo en niños pequeños para su crecimiento, y en las mujeres, porque necesitan más aporte de calcio para evitar enfermedades como la osteoporosis.

La lactosa se puede encontrar en otros alimentos como un aditivo por sus múltiples propiedades:

Ingredientes y aditivos que contienen lactosa

Ácido láctico (E270) 
- Caseína y Caseinatos (cálcico H-4511 y sódico H-4512) 
- Ésteres lácticos (E472b) 
- Lactatos (sódico E325, potásico E326, cálcico E327, amónico E328, magnésico E329) 
- Lactilatos (sódico E481, cálcico E482).
- Lactoalbúmina. 
- Lactoglobulina. 
- Suero de leche. 

Existe leche sin lactosa elaborada mediante una moderna tecnología que permite eliminar de la leche parte de la lactosa por métodos físicos y por hidrólisis enzimática. Esta hidrólisis enzimática consiste en el empleo de una enzima, la beta-galactosidasa, que desdobla la lactosa en dos azúcares más sencillos: galactosa y glucosa.

En lactantes se usan leches sin lactosa en las que se sustituye la lactosa por otro tipo de azúcar bien tolerado.

También podemos encontrar leche y yogures elaborados a base de soja, que aportan un elevado número de nutrientes y no llevan por su origen vegetal, ningún contenido en lactosa.

Si la persona que padece la intolerancia quiere tomar leche no tratada y disminuir o evitar la sintomatología, puede tomar un mismo volumen de leche en 2 ó 3 tomas al día. También se puede añadir a la leche lactasa o microorganismos productores de esta enzima para su digestión.

Es recomendable leer la composición de todos los alimentos, salsas, dulces, etc, antes de su consumo para que la persona evite las molestias que origina el no poder digerir la lactosa.
La importancia del Farmacéutico en la intolerancia a la lactosa.

CONSECUENCIAS POR NO TOMAR LECHE. 

La ausencia de leche en la dieta puede provocar falta de calcio, vitamina D, riboflavina y proteínas. La falta de una adecuada nutrición, sobre todo en niños, puede generar pérdida de peso y posible malnutrición. Esto hace que necesariamente haya que sustituir la leche por productos lácteos sin lactosa o por otros alimentos que nos aporten lo mismo que la leche para tener una dieta sin lactosa equilibrada. En función de las fuentes alimentarias que citamos a continuación se puede hacer fácilmente un menú tipo para una dieta sin lactosa.
Estos alimentos son:

NUTRIENTE

FUENTE ALIMENTARIA

Vitamina A

Zanahorias, grelos, espinacas, hígado, frutas

Vitamina B12

Huevo, pescados, carnes, aves

VItamina D

Huevo, pescado,hígado

Ácido pantoténico

Cereales, pescado, legumbres, carne, ave

Riboflavina

Vegetales verdes, carne,aves, pescado

Calcio

Vegetales verdes, salmón, sardinas, espinas de pescado en conservas, frutos secos

Fósforo

Huevos, pescado, aves, carnes, cereales

Diferencias entre la intolerancia a la lactosa y alergia a la proteína de la leche de vaca
Son varias las diferencias:

DIEFERENCIAS ENTRE INTOLERANCIA A LA LACTOSA Y ALERGIA A LA PROTEÍNA DE LA LECHE DE VACA.

ORIGEN DE LA INTOLERANCIA

Deficiencia enzimática (lactasa)

Reacción inmunológica

CAUSA

Lactosa (carbohidrato)

Proteínas de la leche

SÍNTOMAS

Flatulencia, hinchazón, diarrea, dolor abdominal

Eczema, náuseas, diarrea. cólico, disfunción respiratoria, anafiláxis

POBLACIÓN

Principalmente adultos

Casi exclusivamente edad infantil

TRATAMIENTO DIETÉTICO

Reducción de lactosa

Reemplazar la leche por fórmulas especiales.

Si te interesan otras intolerancias visita:
Intolerancia al gluten. ¿Qué es la celiaquía? 
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