Quemaduras. Todo lo que debes saber.


quemadura_toxica

Las quemaduras son lesiones que afectan a la integridad de la piel, consistentes en pérdidas de sustancia de la superficie corporal producidas por distintos agentes (calor, frío, productos químicos, electricidad o radiaciones como la solar, luz ultravioleta o infrarroja, etc.), que ocasionan un desequilibrio bioquímico del organismo y pueden penetrar hasta las capas profundas de la piel y provocar daños en músculos y tejidos.

La lesión por quemadura rompe el equilibrio y la homeostasis del organismo más que ningún otro tipo de traumatismo, afectando prácticamente a todos los órganos. Para tratar correctamente una quemadura es importante conocer su fisiopatología, y se pueden diferenciar tres zonas:

Zona central o de coagulación. Es el área de lesión irreversible, un área sin posibilidades de regeneración. Esta zona constituye una fuente importante de nutrientes para las bacterias contaminantes.

Zona de estasis. Tiene una gran importancia porque conserva células viables. Es el área que rodea la zona necrótica y presenta un daño moderado con disminución de la perfusión tisular. Con tratamiento adecuado, se puede evitar que aparezca necrosis.

Zona de hiperemia. Es la más periférica, aquí la lesión es mínima y las células se recuperan en un plazo de 10 días.

TIPOS DE QUEMADURAS

SEGÚN SU PROFUNDIDAD:

TIPOS DE QUEMADURA SEGÚN SU PROFUNDIDAD

CLASIFICACIÓN

CARACTERÍSTICAS

CURACIÓN

PRIMER GRADO (superficial epidérmica)

Superficiales

Sin exudación

No ampollas

Dolor espontáneo

3 o 4 días

No cicatriz

SEGUNDO GRADO SUPERFICIAL (quemadura superficial con penetración parcial)

Afecta epidermis y primera capa de la dermis


Sí ampollas

Es dolorosa

1-2 semanas

Generalmente no cicatriz

SEGUNDO GRADO PROFUNDA (quemadura profunda con penetración parcial)

Afecta a la dermis

Ampollas


No dolorosa

Afecta a terminaciones nerviosas

Lenta cicatrización

35-50 días


Sí cicatriz

TERCER GRADO (quemadura de espesor total)

Necesita injertos

Destrucción de todo el espesor de la piel

No dolorosa

Lenta curación
y cicatrización

Sí cicatriz

Riesgo de infección

QUEMADURAS

SEGÚN SU ORIGEN:

QUEMADURAS TÉRMICAS

POR CONTACTO

POR LLAMA

POR RADIACIÓN

QUEMADURAS QUÍMICAS

POR ÁCIDO (ácido clorhídrico, ácido sulfúrico….)

POR BASE O ÁLCALIS

QUEMADURAS ELÉCTRICAS

POR CORRIENTE ELÉCTRICA

      TRATAMIENTO DE LAS QUEMADURAS

El tratamiento para quemaduras consiste en:

Primeras medidas

– Detener el proceso que produce la quemadura, alejando a la persona del agente causal.
– Quitar la ropa quemada, a no ser que se haya pegado a la piel.
– Irrigar la zona con agua fría o suero fisiológico
– No intentar neutralizar las quemaduras producidas por sustancias químicas.
– Cubrir el área quemada con film de cocina o un plástico limpio hasta que pueda verla un médico,    para disminuir la evaporación y mantener la herida limpia. Si no se dispone de film, cubrir con gasas o sábanas limpias.
– Reanimación cardiorrespiratoria si fuera necesario.

TRATAMIENTO NO FARMACOLÓGICO

  • Quemaduras de primer grado

Sumergir o aplicar agua fría, no menos de 15 minutos, para aliviar el dolor y detener el daño.
No aplicar hielo directamente a la quemadura, ya que podría aumentar el daño de la piel y provocar hipotermia.

Prevenir la infección limpiando la zona con suero fisiológico o agua del grifo tibia; se puede usar jabón suave y aclarar abundantemente.

No usar alcohol ni sustancias irritantes.

No utilizar vendajes ni apósitos oclusivos.

Aplicar compresas húmedas frías.

Los emolientes tópicos pueden ser útiles.

Recomendar al paciente que mantenga una buena hidratación, bebiendo abundantes líquidos.

  • Quemaduras de segundo grado

Limpiar la herida con suero fisiológico o agua tibia, quitando los restos de piel y tejido muerto.

No aplicar cremas o ungüentos.

Cubrir la herida con un apósito no adherente como tul graso, film de poliuretano o un apósito hidrocoloide.

Siempre que sea posible, no pinchar las ampollas intactas. Si son muy grandes o están en zonas delicadas como articulaciones o pliegues, puede ser recomendable la aspiración con técnica aséptica. Las ampollas que permanecen más de 2 semanas requieren atención especializada.

Evitar la deshidratación, mantener una ingesta líquida adecuada.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

No somos muy partidarios de los remedios caseros para quemaduras. Es mejor recurrir al arsenal terapéutico disponible para tratar este tipo de afecciones cutáneas.

  • Tratamiento antiséptico

Previene posibles infecciones, pero algunos preparados pueden interferir en los procesos de cicatrización. Es aconsejable evitar productos coloreados que dificulten la valoración de los signos de infección.

Clorhexidina. En solución al 1% dos veces al día. No aplicar en ojos ni oídos. Eficaz sobre bacterias y hongos. Penetra bien a través de las escaras, no creando resistencias ni molestias importantes.
Povidona yodada. En solución o en gel de 1 a 3 veces al día. No aplicar en ojos, oídos ni mucosas. Tiene el inconveniente de que por su color puede enmascarar el aspecto de la quemadura. Efectivo frente a bacterias gram positivas, no penetra bien en escaras. No se aconseja utilizarlo en niños o en superficies quemadas mayores del 20%. Posible retraso de la cicatrización. Se inactiva frente a material orgánico. No usar en embarazadas ni madres lactantes.
Nitrofurazona. Antiséptico y antibacteriano. Tiene un amplio espectro antimicrobiano, pero es poco activa frente a Pseudomonas. Está disponible en pomada y solución al 0,2%. En el caso de quemaduras, es recomendable una o dos aplicaciones diarias. El efecto adverso más frecuente es la dermatitis de contacto. Emplear en el embarazo sólo si el posible beneficio justifica el riesgo potencial para el feto (categoría C de la FDA)

  • Tratamiento antibiótico.

El uso sistemático de antibacterianos para las quemaduras superficiales no se recomienda (no disminuye la infección ni aumenta las curaciones). Si hay infección, el antibacteriano tópico más usado es la sulfadiazina argéntica. La sulfadiazina argentina es un bactericida que actúa sobre bacterias gram positivas, gram negativas (incluido Pseudomonas) y levaduras. Se aplica después de limpiar y desbridar la lesión, en capa gruesa (3 mm) y en condiciones estériles. Se recomienda no aplicar en zonas expuestas a la luz solar, ya que ésta puede producir coloración gris de la sulfadiazina. Aplicar 2 veces diarias en quemaduras menos contaminadas y 4 veces al día en quemaduras muy contaminadas. No se debe usar en niños ni embarazadas o madres lactantes. Hay que tener precaución en pacientes con insuficiencia renal y/o hepática, por el riesgo de acumulación del medicamento: evitar la aplicación en lesiones extensas y abiertas.

  • Tratamiento regenerador.

Sustancias como los derivados de Centella asiatica, la urea, el ácido láctico, el Aloe vera, el aceite de almendras, la vaselina, el aceite de rosa mosqueta, el extracto de caléndula, etc. favorecen la regeneración y la cicatrización de la piel dañada. Pueden ser útiles en las quemaduras de primer grado.

  • Apósitos

Sirven para aliviar el dolor, como barrera ante la infección, para absorber posibles exudados y favorecer la cicatrización. Existen una gran variedad de apósitos en el mercado que se eligen según las características de la lesión: profundidad, localización, tipo de tejido, cantidad de exudado, etc. En general, para el tratamiento de las quemaduras leves se recomiendan gasas impregnadas de vaselina y con capas de material absorbente (tipo Adaptic®, Urgotul®) o apósitos para quemaduras (Apósito SOS Quemaduras®, Hansaplast Med®…). Si sólo se precisa protección y no hay exudado, son adecuados los apósitos adhesivos semipermeables (tipo OpSite®), los apósitos hidrocoloides se recomiendan para lesiones con exudado moderado (tipo Varihesive®). Si hay mucho exudado, son útiles los alginatos (tipo Seasorb®, Urgosorb®) y apósitos en espuma (tipo Allevyn®).
Según la evolución de la herida, se establece la frecuencia de cambio de los apósitos. La quemadura se debe reevaluar a las 48 h y cambiar el apósito, valorando la necesidad de administrar un antibiótico tópico. Los cambios de apósito deben hacerse con técnicas asépticas para reducir el riesgo de infección.

Prevención de cicatrices  e hiperpigmentación

Una vez curada la quemadura es re- comendable usar cremas hidratantes 2 o 3 veces al día y proteger del sol la zona durante un mínimo de 6 meses, para evitar manchas e hiperpigmentación residual.

Fuente:

Quemaduras traumáticas. Atención farmacéutica en dermatología. El Farmacéutico 2010.

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