Proteina M. El “cebo” que engaña a los anticuerpos.


Recientemente un grupo de investigadores han publicado un trabajo en el que se describe un hallazgo que podría cambiar radicalmente la estrategia terapéutica actual contra las infecciones crónicas.

Los investigadores diseñaron su trabajo para profundizar en el origen del mieloma múltiple que se inicia en las células B. La proliferación de células B, así como linfomas y mielomas, pueden generarse de infecciones crónicas por organismos como Helicobacter pylori y Escherichia coli o el virus de la hepatitis C (VHC).

Para definir este proceso mas detalladamente el equipo de investigadores centró su trabajo en una bacteria parásita que infecta de manera crónica a personas  y que se limita a la superficie celular denominado Mycoplasma genitalium. Analizando diferentes muestras de pacientes infectados por este parásito encontraron que todas activaron los anticuerpos reaccionando positivamente a una proteína de M. genitalium.  Lo que parecía una proteína normal que hacía reaccionar a su anticuerpo específico se volvió en una proteína que era capaz de activar cualquier tipo anticuerpo.

Los anticuerpos están diseñados para reaccionar a un tipo concreto de antígeno de manera que su activación es específica. Cuando un microorganismo patógeno invade nuestro organismo éste sintetiza diferentes anticuerpos para este patógeno. La magnitud de este descubrimiento radica en la capacidad de esta proteína para activar todos los anticuerpos de manera inespecífica. Así en una hipotética infección los anticuerpos quedarían activados por esta proteína haciendolos inútiles contra su verdadero antígeno.

proteina m

Esta proteína que denominaron proteína M parece tener una estructura única y desconocida hasta el momento y parece unirse a una pequeña región inmutable del anticuerpo, en el extremo exterior del brazo de unión al antígeno.

Todavía es pronto pero esta proteína M podría abrir toda una nueva linea en la  estrategia terapéutica conviertiéndola en una nueva diana para nuevos fármacos que pudieran hacer mas fácil el tratamiento de muchas infecciones crónicas. Otro uso, no menos importante, que sugieren los autores es la programación genética de la proteína de manera que se pudieran unir a unos anticuerpos específicos actuando como biomarcadores de diferentes tipos de afecciones.

Fuente: A Structurally Distinct Human Mycoplasma Protein that Generically Blocks Antigen-Antibody Union

Rajesh K. Grover, Xueyong Zhu, Travis Nieusma, Teresa Jones, Isabel Boero, Amanda S. MacLeod, Adam Mark, Sherry Niessen, Helen J. Kim, Leopold Kong, Nacyra Assad-Garcia, Keehwan Kwon, Marta Chesi, Vaughn V. Smider, Daniel R. Salomon, Diane F. Jelinek, Robert A. Kyle, Richard B. Pyles, John I. Glass, Andrew B. Ward, Ian A. Wilson, and Richard A. Lerner

Science 7 February 2014: 656-661. [DOI:10.1126/science.1246135]

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